Follow us on Instagram!
About Me

Ana, viajera y turista, las dos cosas a la vez. Amo estar de viaje, pero también disfruto estar de regreso a mi casa.Planificar un viaje me seduce, me gusta mucho arriesgarme a cosas nuevas. 

 

Read More

 

Join My Mailing List

© 2023 by Going Places. Proudly created with Wix.com

  • White Facebook Icon

Buenos Aires

Así que no puedo decir que seré del todo objetiva en este relato.

He visitado la ciudad varias veces antes, pero esta es la primera en la que disfruto de 9 noches en ella, y nada como darte la oportunidad de estar en un lugar por tantos días porque dejas un poco de ser el turista normal que inevitablemente eres cuando conoces algún lugar, y por encima de lo que aseguran los que se dicen “viajeros”, porque yo creo que conocer los lugares emblemáticos y que hacen grande a una ciudad no le quita nada a nadie…

 

Fui al final de la primavera, con un clima ideal y salvo el día de llegada que había una tormenta indeseable a la hora de aterrizar en el aeropuerto Ezeiza, al que llegan la mayoría de los vuelos internacionales, que queda como a 1 hora del centro de la ciudad (a diferencia del aeropuerto Jorge Newbery  que está en el medio y de donde salen y llegan casi todos los vuelos domésticos).

 

Y dónde alojarte…

 

Esta vez nos quedamos en el  magnífico hotel Casa Sur Bellini en la Calle Cabello de Palermo Soho, y aprovecho para recomendarles considerar Palermo como la zona para alojarse porque es muy local, te mezclas muy fácil con el porteño, disfrutas de la verdadera ciudad, además está lleno de restaurantes, bares, pequeñas tiendas de cosas de fabricación local. No tengo dudas en recomendarles este lugar.

 

En todo caso, Casa Sur es una cadena y me he quedado en Casa Sur de Palermo Hollywood pero la ubicación del Bellini lo supera, y también en el de Recoleta que es el barrio mas “upscale” de la ciudad, pero este me pareció oscuro y como encajonado.

Bellini lo tiene todo, habitaciones amplias, un tamaño perfecto de hotel, desayuno buffet súper completo, y buena relación precio-valor.

 

En Palermo Hollywood también me he quedado en el Vitrum, que me gustó mucho. Mucha luz, muy agradable. Y esta vez fui a visitar el de Coppola. Me fascinó, es una casa adaptada a un boutique hotel, pero dentro te sientes simplemente en tu casa. El problema es que nunca hay cupo.  Les dejo alguna foto para que lo disfruten. Si consiguiera cupo me alojaría ahí por un par de días.

Y si vamos a los grandes, me he quedado entre otros en el Sofitel de Recoleta, en el Palacio Duhau que para mí es el mejor, pero el mejor como hotel, por sus comodidades, ubicación, pero no como el mejor lugar para acercarte a las bondades dela ciudad.

 

Qué puedes hacer en Buenos Aires en una semana?

 

El Barrio de San Telmo es infaltable. En la plaza San Telmo se arma un mercadito de las pulgas que aunque lo frecuentan bastantes turistas nunca dejará de entretenerte, hay bailadores de tango, de milonga, y venta de antiguedades  y rde ecuerdos argentinos robándose entre ellos los espacios, y las calles empedradas y los balcones que le dan ese toque romántico y melancólico tan propio del lugar. Los domingos es el día con más puestos en funcionamiento pero con grandes multitudes ¿Día ideal? El sábado. Es la mejor opción para pasear y comprar.

 

Ahora si te provoca comer algo…no lo pienses un segundo y entra al Mercado de San Telmo y te vas a encontrar con innumerables lugares para comerte un empanada, un choripán, tomarte un buen vino o simplemente un café. Vale la pena…

Y si tienes hambre de verdad, almuerza en La Brigada, un restaurant de clásica parrilla argentina donde se ufanan de tener carne tan suave que la cortan con cuchara. Tiene mucho ambiente. Vayan y prueben.

 

Esa tarde nos fuimos a un concierto en el CCK. Teníamos entradas para ir a ver la Orquesta formada por venezolanos exiliados en la Argentina. Latin Vox Machine. Llegar a la antigua oficina de correos de Buenos Aires caminando, después de habernos paseado por la Plaza Mayo y la Catedral.

Que maravilla lograron con los espacios interiores sin tocar el edificio original. La sala principal de conciertos que llaman la ballena azul es algo increíble. Está suspendida en el aire. La cúpula también es alucinante.

La gente se emociona y no es para menos. Es algo que no imaginas hasta que estás dentro.

 

La mañana siguiente amanecimos con ánimo deportivo y nos fuimos a los Jardines de Palermo. Este parque que identifica a Buenos Aires cubre una buena parte de la ciudad y es muy agradable por que son distintos parques con distinta flora y con lagos y en todos,  perros con sus paseadores Están unidos por puentes que atraviesan las avenidas. Recorrimos una buena distancia y con clima primaveral fue una delicia de mañana que no tan deportiva como aspirábamos.

 

Debo aclararles que teníamos carro así que así nos movimos por nuestra cuenta gran parte del tiempo y por eso nos aventuramos hasta San Isidro y Acasusso a ver casas lindas y ver el Rio de la Plata. Visitamos amigos en Peru Beach un lugar para personas que quieren pasar la tarde al aire libre, haciendo deportes o simplemente charlando y disfrutando de la vista al Rio.

Nosotras por conocer, nos fuimos a ver el atardecer en Malloy’s. Por supuesto aún cuando no teníamos hambre terminamos ordenando una botella de vino y la acompañamos con unos tostados de jamón y queso. Que ricooo!

En el Subte o el tren puedes llegar hasta Acasusso y a Tigre.

 

La mañana siguiente, amaneció un día espectacular. Nos fuimos a tomar un café en el legendario  La Biela. Nos sentamos (seguramente como cada turista que entra) a compartir con Borges, y luego de ahí caminamos a la iglesia de Pilar y al Cementerio de La Recoleta. Qué interesantes historias las de los muertos porteños. Lo mejor es conseguirte a un guía privado que te lleve por las tumbas más emblemáticas, más allá de la de Evita y le oirás historias fascinantes.

 

Y todavía queda…después de almorzar nos fuimos al Malba. El Museo de Arte Latinoamericano. Una institución privada sin fines de lucro que conserva y exhibe un patrimonio de aproximadamente 400 obras de los principales artistas modernos y contemporáneos de la región. Siempre es un placer liberarse del stress (que stress?) en un Museo.

Nos dimos después una escapadita a las tiendas, por que centros comerciales no faltan en Buenos Aires. Compramos ropa de marcas argentinas y algunos souvenirs para traer de vuelta a casa.

 

Y esa noche, palco principal en el Teatro Colón, que tiene el honor de ser uno de los cinco mejores del mundo.  Escuchamos una orquesta de cámara de Viena y en el intermedio nos premiamos con una botella de champaña. Esa noche en vísperas de mi cumpleaños, nos fuimos a Palermo Hollywood a tomarnos algo en Parque Bar Botánico, uno entre mucho bares que hay en esa zona. Muy agradable y con ambiente a pesar de ser un martes y como las 11 de la noche.

Los argentinos salen tarde. Muchos boliches (clubs) no abren hasta las 2 de la madrugada!!

 

Regresas al parque. Esta vez al Rosedal. Qué belleza de lugar!! En especial en primavera cuando florecen todas las rosas, infinitas, coloridas. Te reaniman. No solo los colores sino el olor. Qué agradable! Y de ahí nos fuimos a tomar un Aperol spritz en uno delos restaurantes que están en Los Arcos de la Infanta Isabel. Llenos gente, muchos para elegir.

 

Y una vez más a almorzar, está vez al célebre restaurant La Cabrera. Comimos casi hasta estallar.

Todo lo que existe en el menú de parrilla argentina lo probamos ese día. Además nos encontramos con Benjamín Vicuña, el protagonista del Hilo Rojo, que encantado se tomó una foto con nosotras.

Y todavía nos quedaba ánimo para seguir, fuimos al Museo de Arte Decorativo, dedicado al diseño y las artes decorativas instalado en la antigua casa de los Errázuriz Alvear. Una de esas mansiones de estilo neoclásico que adornan la ciudad. Una visita tranquila, y afuera está el Croque Madame donde todavía nos quedaba espacio para un café.

 

Casi sin descanso estábamos listas para seguir, nos esperaba una noche de Tango, así que nos vestimos y salimos a uno de esos espectáculos de baile que a mi sinceramente no me gustó. Lejos de llenar mis expectativas. Muy turístico y demasiado actuado. El Tango Porteño de Mora Godoy. Pero no puedo negar que escuchar la música hizo que valiera la pena. Y si acaso nos contagiamos del lamento argentino que acompaña al tango, se nos quitó minutos más tarde cuando entramos a disfrutar del final del día en el Pony Line, el bar del hotel Four Seasons de Buenos Aires.

 

Quedan cosas que hacer en la ciudad, es que Buenos Aires es grande y hay mucho, regresamos a la Boca a visitar la fundación Proa. Es un centro de arte privado que apoya los movimientos artísticos del siglo XX. Había una impactante exhibición de Calder.

Arriba hay una cafetería muy iluminada y con vista.

 

En la noche nos fuimos al teatro. A un lugar que se llama Paseo La Plaza en pleno centro Corrientes 1660. Vimos una obra muy buena que vi que sigue en cartelera: Sin Filtro. El lugar tiene varias salas y también restaurantes y cafés. Es un lugar muy pintorescos.

 

Y qué más se hace en Noviembre…Poloooooo

Temporada de polo en Palermo. Que mega plan! Disfrutamos cada minuto, aprendimos las reglas, escogimos equipos. Y no quedó en los patidos. Al terminar montan un “After polo party” que dura hasta la noche con buena música y ambiente. Recomendadísimo!!

 

Falta algo?? Falta Puerto Madero, ese lugar que surgió de los casi abandonados depósitos con fachadas de ladrillo y que tuvieron décadas  sin uso pero que conforman un zona gastronómica de varias cuadras.  Bueno, en realidad primero el deporte…fuimos a la Reserva Ecológica Costanera Sur.  Algo que no conocía ni de nombre. Un espacio natural a orillas del rio para hacer ejercicio, para caminar, para oxigenarse, te adentras y sientes que saliste al campo. Hicimos el recorrido corto para luego volver al Puerto tomarnos fotos frente al Puente del Arquitecto Calatrava dedicado a la Mujer.

 

El viaje lo hice con cuatro amigas de infancia, cada una vive en una ciudad distinta del mundo, y escogimos Buenos Aires como punto de reencuentro. Imposible haberla pasado mejor. Ahora estamos pensando qué ciudad la superará…vamos a por ella!!!!