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Ana, viajera y turista, las dos cosas a la vez. Amo estar de viaje, pero también disfruto estar de regreso a mi casa.Planificar un viaje me seduce, me gusta mucho arriesgarme a cosas nuevas. 

 

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AUSTRALIA Al Completo

AUSTRALIA...the land down under

VISAS
Pasaportes venezolanos necesitan visa de Australia y de Nueva Zelanda.
Australia: la sacamos on line via Embajada de Chile. (Planilla larguísima)
Nueva Zelanda: la sacamos en Washington, USA, tampoco fue complicado pero hay que planificar porque mandamos los pasaportes via courier (desde NY).

RUTA
Elegimos la ruta de Santiago-Sydney (habíamos considerado Los Angeles-Sydney). Un vuelo sensacional que va sobre la Antártica, pero que igualmente tarda 14 horas en llegar al destino. Volamos en Qantas que es socio de One World y cuando fuimos, hace poco más de tres años, todavía comprabas los pasajes a precio CADIVI y además LAN tenía el vuelo directo desde Caracas.
Compramos un boleto con toda la ruta interna incluida.
Regresamos desde Auckland, NZ y con viento a favor (siempre). Total que fue como 8 horas de vuelo.

En Australia pasamos como 8 noches y en Nueva Zelanda 7. Realmente poco para poder ofrecerte una visión completa del lugar.

En el viaje me ayudó con los detalles un operador local: The Taylor / Karyn Gilbert.

SYDNEY…Una belleza de ciudad.

QUE HACER

Más o menos todo gira alrededor de la Casa de la Opera. Hicimos el tour de todo el edificio un dia pero lo más importante es ira algún espectáculo en la sala principal. Siempre hay!

Le tengo terror a las alturas, pero todo el resto del grupo hizo el Sydney Bridge Climb. Tiene unas vistas espectaculares. A los más osados les pareció un ritmo lento y dicen que lo hubieran hecho en la mitad del tiempo. Cuesta cerca de $200 por subir.

Entre la Opera House y el Puente de Sydney esta The Rocks que es la zona más antigua de Sydney. Cono calles empedradas y edificios viejos que ahora son tienditas y restaurantes. Ahi queda el Museo de Arte Contemporáneo. Me gustó.

Paseo en ferry / Manly Beach. Creo que es algo que hay que hacer. Los ferries están muy bien explicados en la entrada del puerto. Todo el mundo los usa para desplazarse. Nosotros no fuimos a Bondi Beach que es la famosa porque teníamos un amigo que nos recomendó irnos a surfear a Manly Beach. A llegar al lugar caminas a la playa. Hay restaurantes por toda la peatonal que te lleva a la playa y las paralelas. Alquilamos bicis y paseamos por ahi. También puedes alquilar tu propio barco y hay unos en que te enseñan a navegar (sydneybysail.com)

Taronga Zoo. También se llega en ferry. No fui porque no me gustan mucho los zoológicos pero tiene fama de ser bueno. De todas maneras nosotros íbamos a un parque en otra ciudad donde los animales estaban mas libres.

Southern Highlands Wildlife Tour/ Blue mountains. Salimos de Sydney un día a este paseo que resultó lindo pero el destino un poco lejos. No lo repetiría a menos que sobren días.

Jardin Botánico es muy grande y sabroso para darse una larga caminata. Queda por detrás de la casa de la Opera.

HOTELES

Nos quedamos en el Shangri-la. Un hotel grande con un desayuno buffet espectacular. Teníamos habitaciones con vista a la Opera y al puente. Vale la pena!!…pero yo estaba entre ese y el Four Seasons que costaba casi lo mismo. Si volviera me quedara en el Four Seasons porque queda como más abajo justo en el entrada al puerto, a The rocks y toda esa zona. El Shangri-la está muy cerca pero tienes que subir que una cuestica.

DONDE COMER  

(al llegar cómprense la Time Out Sydney que tiene datos actualizados de lugares de moda etc.).

Fuimos a cenar a Tetsuya’s, 529 Kent St,  (en el centro donde están las tiendas etc)  +61 2 9267 2900  www.tetsuyas.com que es el restaurant del chef japonés que se llama igual y que tiene muchísima fama. Este lugar hay que reservarlo con anticipación y es un menú de degustación espectacular (y caro), lo único que no me gustó fue que nos recomendaron acompañar cada plato con un vino diferente (maridaje) y yo en los últimos platos ni sabia lo que me comía de tanto que tomé.

En la zona de la Opera  comimos en Aria, justo enfrente. Me pareció muy formal para lo que buscábamos. Pero con un súper menú.

En The Rocks comimos en Quay, pero hay muchos, está lleno de opciones. Vale la pena darse la vuelta y escoger. Un día almorzamos ostras con vino blanco en una terraza sobre el puerto. Definitivamente nos faltó tiempo. Hubiéramos querido tener espacio para comer más.

En Surry Hills es un suburbio muy de moda y hay buenos restaurantes vietnamitas y otras muchas opciones para comer.  Puedes escoger alguno o aventurarte pero siempre sin adentrarte demasiado porque tiene fama de ser medio inseguro. Nosotros no sentimos inseguridad para nada.

Tramshed Harold Park. Es un food market super cool lleno de cafés y restaurancitos para comer. Parece que los domingos es el mejor día para ir. porque montan un mercado de flores y cosas.  http://www.tramshedsharoldpark.com.au/   Vayan!!!

AYERS ROCK

La mañana del cuarto día salimos en vuelo directo al Outback australiano. Me hubiera quedado una semana recorriendo la nada que es todo eso, pero no pudimos quedarnos sino 1 día. El vuelo fue espectacular  porque vimos la planicie  y los colores de la tierra del centro de Australia y ante todo vimos desde arriba la roca Uluru (Ayers Rock ). La experiencia fue mágica o mística…algo así. ,
Un grupo escaló la parte de la roca que sale a la superficie, porque enterrada quedan varios kilometros, tipo un iceberg . Esto no se puede hacer siempre. Depende del estado del tiempo y del viento, así que fue una oportunidad que no quisieron despreciar. Después nos llevaron a un lugar desde donde se ve la gran roca en todo su esplendor y además puedes ver  “Las Olgas” que son otras rocas que están diametralmente opuestas.
Ahí nos alojamos en un lugar como pocos,  el LONGITUDE 131°. Este lugar es del más allá,  lujoso, misterioso, de cuentos de aventureros, espiritual. Con unas 12 cabañas espectaculares  todas con vista directa a Uluru. Imposible más lujosas. En la noche nos organizaron una cena gourmet al aire libre que llamaron “Sounds of Silence”,  acompañadas de un astrónomo que nos deleitó con sus conocimientos de las estrellas. Descubrimos los signos del zodiaco y las osas y todas esas cosas astronómicas y astrológicas.  Tienen estadía minima de dos noches, pero es carísimo y no se como pero los convencimos de que nos aceptaran solo una. Valió la pena lo que fue casi un stover en el centro de Australia. Sin duda lo recomiendo.

BAROSSA VALLEY - Viñedos

Parte del grupo le gusta el tema de los vimos, así que fuimos a la zona que tiene más reputación de tener los mejores vinos de Australia.
Volamos a Adelaide. Un cambio de paisaje!! después de esa planicie desértica, llegamos a un intenso verde y mucha humedad. 
Alquilamos dos camionetas (el volante del otro lado, tipo ingles) y manejamos como una hora hasta el lugar. Nos quedamos en una casa bellísima. Abbotsford Country House. Nos encantó! Una casa de época atendida por los dueños. Desayunábamos en una gran mesa como para doce personas en el comedor sin menú - ella ofrecía y nosotros simplemente escogíamos nuestro antojo del día.  Las tardes las disfrutamos conversando en la sala de la casa. Muy agradable.

QUE HACER Y DONDE COMER

Ellos mismos nos guiaron sobre qué bodegas visitar y dónde comer. Una noche lo hicimos en Lord Lyndoch y la otra en Fig 22,  que es un lugar que montó recientemente la sous-chef del restaurant con más reputación de la zona que se llama Appellation, el de ella es de tapas.
Durante el día paseamos por las bodegas y disfrutamos probando todo tipo de vinos. Todo gratis  y con mucho ambiente, y los niños siempre bienvenidos.

Regresamos a Adelaide (nos quedamos en un hotel tipo Hilton) y agarramos el autobús local y nos fuimos a las montañas al Cleland Wildlife Park. Queda como a 25 minutos del centro pero vale totalmente la pena. Hay como 500 canguros y wallabees sueltos, libres, sin guardias que te detengan de nada. Los ves peleando como boxeadores y a las hembras con sus canguritos en las bolsas. Además  hay todas las otras especies  exclusivas de Australia. También es el único lugar donde puedes cargar un koala. Una experiencia inolvidable. Adelaide es una ciudad es muy tranquila, así que nos pareció excelente para alquilar bicis y conocerla sobre dos ruedas. Fue chevere pero la ciudad no es nada especial.

Ahí terminó nuestro corto viaje por Australia, esa tarde volamos vía Sydney, a Auckland.

QUE NOS FALTO

Ir a Kangaroo Island,  pero aunque es a 70 kms. había que manejar, luego en la costa tomar un ferry y después ir hasta el resort.  Cuando regrese, voy; creo que vale muchísimo la pena y además llegaría al Southern Ocean Lodge. De todas maneras te quedes donde te quedes, te vas a empapar de naturaleza. Hay todo tipo de animales marinos, playas, de todo.

Te preguntaras porqué no fuimos a la Barrera de Corales (Great Barrier Reef) . Bueno, simplemente porque no nos dio tiempo. Tuvimos que escoger, y decidimos quedarnos con los corales roqueños y los vinos australianos, pero definitivamente si vuelvo voy. Me quedé como incompleta.


 

VISAS
Pasaportes venezolanos necesitan visa de Australia y de Nueva Zelanda.
Australia: la sacamos on line via Embajada de Chile. (Planilla larguísima)
Nueva Zelanda: la sacamos en Washington, USA, tampoco fue complicado pero hay que planificar porque mandamos los pasaportes via courier (desde NY).

RUTA
Elegimos la ruta de Santiago-Sydney (habíamos considerado Los Angeles-Sydney). Un vuelo sensacional que va sobre la Antártica, pero que igualmente tarda 14 horas en llegar al destino. Volamos en Qantas que es socio de One World y cuando fuimos, hace poco más de tres años, todavía comprabas los pasajes a precio CADIVI y además LAN tenía el vuelo directo desde Caracas.
Compramos un boleto con toda la ruta interna incluida.
Regresamos desde Auckland, NZ y con viento a favor (siempre). Total que fue como 8 horas de vuelo.

En Australia pasamos como 8 noches y en Nueva Zelanda 7. Realmente poco para poder ofrecerte una visión completa del lugar.

En el viaje me ayudó con los detalles un operador local: The Taylor / Karyn Gilbert.

SYDNEY…Una belleza de ciudad.

QUE HACER

Más o menos todo gira alrededor de la Casa de la Opera. Hicimos el tour de todo el edificio un dia pero lo más importante es ira algún espectáculo en la sala principal. Siempre hay!

Le tengo terror a las alturas, pero todo el resto del grupo hizo el Sydney Bridge Climb. Tiene unas vistas espectaculares. A los más osados les pareció un ritmo lento y dicen que lo hubieran hecho en la mitad del tiempo. Cuesta cerca de $200 por subir.

Entre la Opera House y el Puente de Sydney esta The Rocks que es la zona más antigua de Sydney. Cono calles empedradas y edificios viejos que ahora son tienditas y restaurantes. Ahi queda el Museo de Arte Contemporáneo. Me gustó.

Paseo en ferry / Manly Beach. Creo que es algo que hay que hacer. Los ferries están muy bien explicados en la entrada del puerto. Todo el mundo los usa para desplazarse. Nosotros no fuimos a Bondi Beach que es la famosa porque teníamos un amigo que nos recomendó irnos a surfear a Manly Beach. A llegar al lugar caminas a la playa. Hay restaurantes por toda la peatonal que te lleva a la playa y las paralelas. Alquilamos bicis y paseamos por ahi. También puedes alquilar tu propio barco y hay unos en que te enseñan a navegar (sydneybysail.com)

Taronga Zoo. También se llega en ferry. No fui porque no me gustan mucho los zoológicos pero tiene fama de ser bueno. De todas maneras nosotros íbamos a un parque en otra ciudad donde los animales estaban mas libres.

Southern Highlands Wildlife Tour/ Blue mountains. Salimos de Sydney un día a este paseo que resultó lindo pero el destino un poco lejos. No lo repetiría a menos que sobren días.

Jardin Botánico es muy grande y sabroso para darse una larga caminata. Queda por detrás de la casa de la Opera.

HOTELES

Nos quedamos en el Shangri-la. Un hotel grande con un desayuno buffet espectacular. Teníamos habitaciones con vista a la Opera y al puente. Vale la pena!!…pero yo estaba entre ese y el Four Seasons que costaba casi lo mismo. Si volviera me quedara en el Four Seasons porque queda como más abajo justo en el entrada al puerto, a The rocks y toda esa zona. El Shangri-la está muy cerca pero tienes que subir que una cuestica.

DONDE COMER  

(al llegar cómprense la Time Out Sydney que tiene datos actualizados de lugares de moda etc.).

Fuimos a cenar a Tetsuya’s, 529 Kent St,  (en el centro donde están las tiendas etc)  +61 2 9267 2900  www.tetsuyas.com que es el restaurant del chef japonés que se llama igual y que tiene muchísima fama. Este lugar hay que reservarlo con anticipación y es un menú de degustación espectacular (y caro), lo único que no me gustó fue que nos recomendaron acompañar cada plato con un vino diferente (maridaje) y yo en los últimos platos ni sabia lo que me comía de tanto que tomé.

En la zona de la Opera  comimos en Aria, justo enfrente. Me pareció muy formal para lo que buscábamos. Pero con un súper menú.

En The Rocks comimos en Quay, pero hay muchos, está lleno de opciones. Vale la pena darse la vuelta y escoger. Un día almorzamos ostras con vino blanco en una terraza sobre el puerto. Definitivamente nos faltó tiempo. Hubiéramos querido tener espacio para comer más.

En Surry Hills es un suburbio muy de moda y hay buenos restaurantes vietnamitas y otras muchas opciones para comer.  Puedes escoger alguno o aventurarte pero siempre sin adentrarte demasiado porque tiene fama de ser medio inseguro. Nosotros no sentimos inseguridad para nada.

Tramshed Harold Park. Es un food market super cool lleno de cafés y restaurancitos para comer. Parece que los domingos es el mejor día para ir. porque montan un mercado de flores y cosas.  http://www.tramshedsharoldpark.com.au/   Vayan!!!

AYERS ROCK

La mañana del cuarto día salimos en vuelo directo al Outback australiano. Me hubiera quedado una semana recorriendo la nada que es todo eso, pero no pudimos quedarnos sino 1 día. El vuelo fue espectacular  porque vimos la planicie  y los colores de la tierra del centro de Australia y ante todo vimos desde arriba la roca Uluru (Ayers Rock ). La experiencia fue mágica o mística…algo así. ,
Un grupo escaló la parte de la roca que sale a la superficie, porque enterrada quedan varios kilometros, tipo un iceberg . Esto no se puede hacer siempre. Depende del estado del tiempo y del viento, así que fue una oportunidad que no quisieron despreciar. Después nos llevaron a un lugar desde donde se ve la gran roca en todo su esplendor y además puedes ver  “Las Olgas” que son otras rocas que están diametralmente opuestas.
Ahí nos alojamos en un lugar como pocos,  el LONGITUDE 131°. Este lugar es del más allá,  lujoso, misterioso, de cuentos de aventureros, espiritual. Con unas 12 cabañas espectaculares  todas con vista directa a Uluru. Imposible más lujosas. En la noche nos organizaron una cena gourmet al aire libre que llamaron “Sounds of Silence”,  acompañadas de un astrónomo que nos deleitó con sus conocimientos de las estrellas. Descubrimos los signos del zodiaco y las osas y todas esas cosas astronómicas y astrológicas.  Tienen estadía minima de dos noches, pero es carísimo y no se como pero los convencimos de que nos aceptaran solo una. Valió la pena lo que fue casi un stover en el centro de Australia. Sin duda lo recomiendo.

BAROSSA VALLEY - Viñedos

Parte del grupo le gusta el tema de los vimos, así que fuimos a la zona que tiene más reputación de tener los mejores vinos de Australia.
Volamos a Adelaide. Un cambio de paisaje!! después de esa planicie desértica, llegamos a un intenso verde y mucha humedad. 
Alquilamos dos camionetas (el volante del otro lado, tipo ingles) y manejamos como una hora hasta el lugar. Nos quedamos en una casa bellísima. Abbotsford Country House. Nos encantó! Una casa de época atendida por los dueños. Desayunábamos en una gran mesa como para doce personas en el comedor sin menú - ella ofrecía y nosotros simplemente escogíamos nuestro antojo del día.  Las tardes las disfrutamos conversando en la sala de la casa. Muy agradable.

QUE HACER Y DONDE COMER

Ellos mismos nos guiaron sobre qué bodegas visitar y dónde comer. Una noche lo hicimos en Lord Lyndoch y la otra en Fig 22,  que es un lugar que montó recientemente la sous-chef del restaurant con más reputación de la zona que se llama Appellation, el de ella es de tapas.
Durante el día paseamos por las bodegas y disfrutamos probando todo tipo de vinos. Todo gratis  y con mucho ambiente, y los niños siempre bienvenidos.

Regresamos a Adelaide (nos quedamos en un hotel tipo Hilton) y agarramos el autobús local y nos fuimos a las montañas al Cleland Wildlife Park. Queda como a 25 minutos del centro pero vale totalmente la pena. Hay como 500 canguros y wallabees sueltos, libres, sin guardias que te detengan de nada. Los ves peleando como boxeadores y a las hembras con sus canguritos en las bolsas. Además  hay todas las otras especies  exclusivas de Australia. También es el único lugar donde puedes cargar un koala. Una experiencia inolvidable. Adelaide es una ciudad es muy tranquila, así que nos pareció excelente para alquilar bicis y conocerla sobre dos ruedas. Fue chevere pero la ciudad no es nada especial.

Ahí terminó nuestro corto viaje por Australia, esa tarde volamos vía Sydney, a Auckland.

QUE NOS FALTO

Ir a Kangaroo Island,  pero aunque es a 70 kms. había que manejar, luego en la costa tomar un ferry y después ir hasta el resort.  Cuando regrese, voy; creo que vale muchísimo la pena y además llegaría al Southern Ocean Lodge. De todas maneras te quedes donde te quedes, te vas a empapar de naturaleza. Hay todo tipo de animales marinos, playas, de todo.

Te preguntaras porqué no fuimos a la Barrera de Corales (Great Barrier Reef) . Bueno, simplemente porque no nos dio tiempo. Tuvimos que escoger, y decidimos quedarnos con los corales roqueños y los vinos australianos, pero definitivamente si vuelvo voy. Me quedé como incompleta.